Dirigentes de la cuenca Llallimayo protestan en lima por incumplimiento de compromisos y exigen acciones contra la contaminación


Cuenca Llallimayo

Representantes de la población denunciaron la ausencia de ministros en una reunión clave y advirtieron que la falta de expedientes técnicos mantiene paralizados los proyectos para remediar la contaminación y garantizar agua potable a los afectados

El corresponsal de Radio Onda Azul en Lima, Edson Ccasa, informó sobre la protesta protagonizada por dirigentes, alcaldes y representantes de la cuenca Llallimayo en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), luego de que los ministros y viceministros comprometidos para una reunión de trabajo no acudieran al encuentro programado para abordar la problemática de la contaminación ambiental que afecta a esta zona de la región Puno.

Los manifestantes expresaron su indignación por el incumplimiento del Ejecutivo y denunciaron que, tras más de 20 años de reclamos, la población continúa sin una solución concreta frente a la contaminación por metales pesados que afecta al río Llallimayo y pone en riesgo la salud de miles de habitantes.

Según reportó Edson Ccasa, inicialmente la delegación fue atendida únicamente por funcionarios de menor nivel, situación que generó el rechazo de los asistentes, quienes exigían la presencia de ministros o viceministros con capacidad para asumir compromisos. Tras la medida de protesta, el Gobierno reprogramó la reunión para horas de la tarde, esta vez con la participación de cuatro viceministros.

Durante el encuentro, los representantes de la cuenca advirtieron que la falta de expedientes técnicos continúa siendo el principal obstáculo para financiar proyectos destinados a remediar la contaminación. Señalaron que aún no existen estudios de preinversión para una planta de tratamiento que permita recuperar la cuenca, mientras que el expediente técnico del proyecto de abastecimiento de agua desde Chuquibambilla hacia Ayaviri permanece inconcluso, pese a que debía finalizar en 2025.

Los dirigentes sostuvieron que esta situación impide al Estado asignar presupuesto para ejecutar las obras que demanda la población, prolongando un problema ambiental que se arrastra desde hace más de dos décadas.