El Ministerio de la Producción tiene un plazo de 15 días para elaborar un plan de reactivación que enfrente el retroceso económico y las amenazas climáticas de El Niño Costero.
El Gobierno peruano oficializó la declaratoria de emergencia del sector textil y de confecciones por un periodo de 120 días calendario, en respuesta a una severa crisis de productividad. A través del Decreto Supremo Nº 014-2026-PRODUCE, suscrito por la presidenta Keiko Fujimori y el ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo, el Ejecutivo dispuso la formulación urgente de un plan de rescate para mitigar el impacto negativo en las exportaciones, el empleo nacional y la operatividad de las empresas del rubro.
La medida responde a un deterioro sostenido de la industria manufacturera que se ha acelerado drásticamente durante el presente año. Según los indicadores oficiales que sustentan la norma, entre enero y julio de 2026 la producción de este sector se contrajo un 9.9 %, mientras que la utilización de su capacidad instalada cayó al 58.4 %. A este panorama se suma que la producción nacional de algodón sufrió un retroceso histórico del 53 %, evidenciando un debilitamiento profundo en toda la cadena de valor que arrastra cifras negativas desde el año 2018.
A la pérdida de dinamismo económico se suman los pronósticos climáticos adversos proyectados para los próximos meses. La Comisión Multisectorial del ENFEN mantiene una alerta vigente por un episodio de El Niño Costero que podría conservar una magnitud extraordinaria hasta inicios del 2027. Para el Gobierno, este escenario de lluvias anómalas eleva el riesgo de interrupciones en el abastecimiento de insumos, daños a la infraestructura y serias restricciones logísticas para los productores textiles de diversas regiones del país.
Frente a este escenario crítico, el Ministerio de la Producción cuenta con un plazo máximo de quince días hábiles para aprobar e implementar el esperado Plan para la Reactivación del Sector Textil y Confecciones. Este documento estratégico deberá desarrollarse mediante cuatro ejes obligatorios enfocados en brindar un impulso real al financiamiento, fortalecer la competitividad del sector y promover la apertura de nuevos mercados internacionales. Finalmente, el plan exigirá garantizar que las micro y pequeñas empresas (mypes) tengan acceso directo a las adquisiciones estatales a través del programa nacional Compras a MYPErú, quedando la supervisión de estas metas a cargo de la Dirección General de Desarrollo Empresarial.