Psicóloga Karin Coila advierte que los insultos, rumores, exclusión y ciberacoso dejan heridas emocionales que pueden afectar la salud y el desarrollo de los estudiantes
En una nueva edición del programa de salud «Vida Saludable» de Radio Onda Azul, la psicóloga Karin Coila disertó sobre el acoso escolar o bullying, que afecta profundamente la salud física, emocional y el rendimiento académico de los niños. Se indica que la violencia física deja lesiones que podrían alterar el desarrollo físico.
Igualmente, argumenta que la violencia verbal (insultos), social (difusión de rumores para excluir al compañero) y el ciberacoso (intimidación por medio de las tecnologías digitales) también dejan huellas en la víctima. «Pensamos que el acoso ocurre cuando hay golpes, pero la violencia psicológica y social también dejan heridas», reflexionó.
Relata que los padres de familia y maestros perciben las siguientes señales de alerta cuando el niño es víctima de acoso escolar: cambios repentinos en el comportamiento y en sus respuestas. Según recomienda, los padres deben escucharlos sin juzgarlos, evitar minimizar el problema, validar cómo se sienten y recabar información en su centro educativo.
Finalmente, explicó que un estudiante llega a convertirse en agresor cuando carga con heridas emocionales y, con el paso del tiempo, refuerza pensamientos negativos hacia la otra persona, lo que se transforma en resentimiento y amargura. Esta herida acumulada puede provocar estrés crónico, dolores musculares o de estómago, además de impactar en las relaciones sociales. Ante este problema, sugirió acudir a un especialista.