El Papa instó a la Iglesia a escuchar las experiencias de las familias, especialmente aquellas marcadas por la soledad, la violencia, la migración y las dificultades económicas, durante un encuentro episcopal que busca evaluar una década de pastoral familiar
Ciudad del Vaticano. El Papa León XIV pidió este miércoles a obispos y representantes de la Iglesia católica reunidos en el Vaticano que afronten con “valentía” los desafíos que atraviesan actualmente las familias y que aprendan de sus experiencias para ofrecer respuestas pastorales más cercanas.
Durante el discurso inaugural del encuentro, que se desarrolla a puerta cerrada y concluirá el próximo 14 de octubre, el Pontífice destacó que la Iglesia debe prestar especial atención a las familias marcadas por la dificultad, la soledad y los “aparentes fracasos”.
León XIV señaló que los cambios culturales están generando una creciente distancia entre las formas actuales de vivir la sexualidad y la intimidad y la concepción cristiana del matrimonio. También advirtió que muchos jóvenes desean amor, fidelidad y pertenencia, pero encuentran dificultades para comprender cómo concretar esos ideales y asumir un compromiso para toda la vida.
Entre los principales desafíos mencionó la inseguridad económica, la migración, la violencia y la soledad, factores que, según explicó, influyen en las decisiones de las personas y en sus expectativas de futuro.
El Papa llamó además a escuchar a las familias para identificar qué necesitan y qué puede aprender la Iglesia de sus experiencias. En particular, planteó interrogantes sobre la capacidad de las comunidades católicas para acompañar a las personas en momentos de mayor vulnerabilidad y para transmitir la enseñanza cristiana mediante la cercanía, la paciencia y la misericordia.
“La fragilidad merece una atención especial”, afirmó León XIV, quien subrayó que las personas necesitan gracia, perdón y nuevas oportunidades para avanzar en su vida de fe.
El encuentro reúne a 154 obispos y cardenales, 53 sacerdotes y laicos, además de once familias invitadas. La asamblea forma parte de las evaluaciones sinodales previstas tras el proceso desarrollado entre 2021 y 2024 y busca hacer balance de la pastoral familiar de la última década, incluida la recepción de la exhortación apostólica Amoris laetitia, publicada por el papa Francisco en 2016.
Aunque el debate sobre la situación de los divorciados que han contraído una nueva unión civil ha sido uno de los asuntos centrales en torno a Amoris laetitia, León XIV no hizo referencia directa a esta cuestión durante su intervención.
El Pontífice pidió finalmente que las reuniones se desarrollen con “libertad evangélica”, sinceridad y oración, y solicitó a los participantes mantener la discreción y la confidencialidad necesarias para favorecer un proceso de escucha y discernimiento. Del encuentro se espera un documento de síntesis sin valor doctrinal, que posteriormente será entregado al Papa.
Fuente: ACI Prensa