Obispo de Abancay destacó en vida la entrega pastoral de monseñor Jorge Carrión Pavlich y su fidelidad a la misión sacerdotal durante sus 50 años de servicio a la iglesia
Tras el fallecimiento de monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlish, obispo de la Diócesis de Puno, se recuerdan también los saludos y reconocimientos que recibió en vida por sus 50 años de sacerdocio y 26 años de servicio episcopal. El 14 de agosto de este año, durante la celebración de sus bodas de oro sacerdotales, monseñor Gilberto Gómez González, obispo de la Diócesis de Abancay, expresó, en representación de varios obispos, su saludo y reconocimiento por la trayectoria pastoral del obispo de Puno.
Durante su mensaje, monseñor Gilberto Gómez destacó la respuesta generosa de Jorge Carrión al llamado de Dios y su prolongado servicio a la Iglesia, particularmente en la Diócesis de Puno. Asimismo, recordó que el sacerdocio representa una participación permanente en el sacerdocio de Cristo y señaló que los 50 años de ordenación sacerdotal no significan el final de la misión, sino una etapa dentro de un ministerio que continúa al servicio de la Iglesia.
En otro momento, compartió una reflexión a partir de tres expresiones: gracias, perdón y ayúdame más, indicando que ningún sacerdote es plenamente digno del don recibido y que necesita permanentemente la ayuda de Dios para continuar con su misión. También comparó la etapa ministerial que atravesaba monseñor Jorge Carrión con la parte final de una carrera, mientras que los sacerdotes recién ordenados iniciaban este año su camino de servicio sacerdotal.
Aquel 14 de agosto, el saludo de los obispos se sumó al reconocimiento del clero de Puno por la trayectoria de monseñor Jorge Carrión, quien este año conmemoró sus 50 años de ordenación sacerdotal y 26 años de consagración episcopal. Hoy, tras su fallecimiento, se recuerdan aquellas palabras de gratitud y las reflexiones que sus hermanos obispos compartieron con él cuando aún estaba en vida.