Corpus Christi recuerda la presencia viva de Jesucristo en el pan y el vino consagrados
Con una multitudinaria participación de fieles, la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno celebró la solemnidad de Corpus Christi, una de las festividades más importantes de la Iglesia Católica. La ceremonia fue presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Pedro Carrión Pavlich, quien destacó el significado de la Eucaristía como fuente de vida espiritual para los cristianos.
Durante la celebración litúrgica, el prelado recordó que Jesucristo permanece presente en el pan y el vino consagrados, tal como lo instituyó durante la Última Cena. En ese sentido, invitó a los fieles a valorar la Eucaristía no solo como una tradición religiosa, sino como un verdadero encuentro con Dios que fortalece la fe y la esperanza.
En su reflexión, monseñor Carrión explicó el pasaje del Evangelio de San Juan en el que Jesús se presenta como el “pan vivo bajado del cielo”. Señaló que este mensaje sigue interpelando a los creyentes de hoy, quienes están llamados a comprender el profundo significado de participar en la comunión y vivir de acuerdo con las enseñanzas de Cristo.
Asimismo, lamentó que muchas veces la participación en las celebraciones religiosas responda más a compromisos sociales que a una auténtica experiencia de fe. Por ello, exhortó a los asistentes a redescubrir el valor de la misa y de la Eucaristía como pilares fundamentales de la vida cristiana.
La autoridad eclesiástica también resaltó que la fe implica confianza plena en Dios y en sus promesas. Indicó que acercarse a la mesa eucarística representa un acto de confianza en Cristo, quien ofrece su presencia como alimento espiritual para quienes buscan fortalecer su relación con Él.
La celebración concluyó con un llamado a vivir la fe de manera comprometida y a reconocer en la Eucaristía un signo permanente de amor, unidad y esperanza. Los fieles participaron con recogimiento y devoción en esta festividad que reafirma la presencia viva de Cristo en medio de su pueblo.