Más de 160.000 personas permanecen evacuadas mientras miles de bomberos continúan combatiendo las llamas, ante el riesgo de que las altas temperaturas y los fuertes vientos reactiven el incendio
El megaincendio que afecta al departamento francés de Gironda continúa estabilizado tras una noche sin incidentes de gran magnitud, aunque las autoridades mantienen el máximo nivel de alerta debido al pronóstico de temperaturas de hasta 41 grados y condiciones meteorológicas que podrían favorecer la reactivación de las llamas.
La Prefectura de Nueva Aquitania informó que los rebrotes detectados durante la madrugada fueron controlados rápidamente y que la superficie afectada se mantiene en unas 42.000 hectáreas; sin embargo, la región permanecerá bajo alerta naranja por ola de calor, con temperaturas extremas, baja humedad y vientos que podrían alcanzar entre 30 y 45 kilómetros por hora. Además, existe riesgo de tormentas para las próximas horas, lo que incrementa la incertidumbre sobre la evolución del incendio.
Desde el inicio de la emergencia, 126 bomberos han resultado heridos durante las labores de extinción, mientras que el número de detenidos vinculados al origen del incendio se mantiene en 15.
Para hacer frente a la emergencia, las autoridades desplegaron 2.750 bomberos, 1.500 militares, más de 1.400 efectivos de seguridad y 18 medios aéreos, incluido un avión militar adaptado para lanzar líquido retardante sobre las zonas afectadas.
Aunque unos 60.000 habitantes ya pudieron regresar a sus viviendas, alrededor de 160.000 personas continúan evacuadas en 20 localidades cercanas a Burdeos. Hasta el momento, el incendio ha destruido al menos 240 viviendas y mantiene en vilo a miles de familias ante el avance del fuego.