El mandatario aseguró que agotará el diálogo con sectores movilizados antes de aplicar un estado de excepción
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el vicepresidente Edmand Lara sostuvieron una reunión este miércoles luego de varios meses de distanciamiento político, en medio de la crisis social provocada por los bloqueos de carreteras y protestas que exigen la renuncia del mandatario.
El encuentro se realizó en el Legislativo junto a autoridades parlamentarias y jefes de bancada, con el objetivo de buscar acuerdos que permitan atender las demandas sociales y reducir la tensión en el país. Tras la cita, Lara indicó que Paz se comprometió a “agotar todas las instancias de diálogo” antes de recurrir a un estado de excepción.
Los bloqueos impulsados por campesinos, la Central Obrera Boliviana y sectores afines a Evo Morales han generado desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos en varias regiones del país. Además, los conflictos dejaron al menos diez fallecidos en las últimas semanas.
La relación entre Paz y Lara se deterioró desde el inicio del actual gobierno, luego de que el vicepresidente denunciara haber sido marginado del Ejecutivo y se declarara en “oposición constructiva”. Pese a ello, ambos coincidieron en defender la Constitución y buscar una salida pacífica a la crisis.