Exgobernador político de Puno sostiene que estas instituciones deben recuperar capacidad de decisión y coordinación con el Gobierno Nacional
El exgobernador político regional de Puno, Marco Cárdenas, sostuvo que las prefecturas y subprefecturas deben recuperar funciones y capacidad de decisión para cumplir un rol efectivo como representantes del Gobierno Nacional, especialmente en un contexto marcado por el cambio de gobierno y el rechazo expresado en el sur del país hacia la presidenta electa, Keiko Fujimori.
Señaló que, actualmente, estos cargos se han convertido en figuras decorativas, sin competencias que les permitan atender las demandas de la población. Cárdenas recordó que, desde los inicios de la República, las prefecturas tenían una función política y administrativa de mayor relevancia. Explicó que los prefectos eran designados por el Estado y asumían la conducción de las relaciones políticas y militares en sus respectivas jurisdicciones, incluso con capacidad para gestionar recursos y ejecutar proyectos. Sin embargo, afirmó que, con el paso del tiempo, estas atribuciones fueron reducidas, por lo que consideró necesaria una reforma de la Oficina Nacional de Gobierno Interior.
El exgobernador precisó que fortalecer las prefecturas no implica generar un paralelismo con los gobiernos regionales, sino convertirlas en instancias con capacidad de decisión dentro de las competencias del Gobierno Nacional. Recordó que, actualmente, quienes conservan mayor reconocimiento en sus localidades son los tenientes gobernadores, mientras que las prefecturas carecen de herramientas para resolver los problemas que enfrenta la ciudadanía.
Finalmente, señaló que la relación entre el nuevo Gobierno y la región Puno debe conducirse con prudencia y diálogo, considerando el carácter contestatario de la región. Afirmó que las demandas de la población responden al abandono del Estado y consideró indispensable impulsar una reforma efectiva de descentralización que permita mejorar la ejecución del presupuesto, atender problemas como el acceso al agua, el saneamiento y la anemia, además de promover la industrialización como eje del desarrollo nacional.