Pruebas PISA lanza alerta sobre la inteligencia artificial: usarla para hacer tareas podría afectar el aprendizaje


Alerta sobre la inteligencia artificial
Alerta sobre la inteligencia artificial

Más del 40% de los estudiantes utiliza IA para redactar trabajos escolares con frecuencia, pero quienes recurren a estas herramientas para reemplazar tareas cognitivas obtienen peores resultados en ciencias

La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más habitual entre los estudiantes, pero los resultados de las pruebas PISA 2025 plantean una advertencia: el impacto de la IA en el aprendizaje depende de cómo y para qué se utiliza.

El estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) incluyó preguntas sobre el uso de estas herramientas en las actividades escolares. Más del 40% de los estudiantes señaló que utiliza inteligencia artificial para redactar textos destinados a trabajos escolares una o dos veces por semana o incluso a diario.

Sin embargo, utilizar IA no necesariamente significa obtener mejores resultados académicos.

Los datos de PISA muestran que los estudiantes que recurren a estas herramientas para realizar tareas específicas, como resumir textos, redactar trabajos o investigar, obtienen en promedio resultados más bajos en ciencias que aquellos que no las utilizan para esos fines.

La diferencia alcanza aproximadamente los 20 puntos, una brecha que el informe compara con cerca de un año de ventaja educativa.

La clave estaría en cómo se utiliza

El estudio plantea una diferencia importante entre utilizar la inteligencia artificial para reemplazar el esfuerzo intelectual y emplearla como una herramienta para complementar el aprendizaje.

Los estudiantes que utilizan IA de manera general, como apoyo a sus propios procesos cognitivos, presentan resultados similares a los de quienes no utilizan estas herramientas. Incluso, aquellos que la emplean regularmente con fines generales y que además tienen oportunidades en la escuela para desarrollar habilidades relacionadas con la IA tienden a obtener resultados ligeramente superiores en ciencias.

Esto sugiere que el problema no estaría necesariamente en la tecnología, sino en convertirla en un sustituto del pensamiento y del aprendizaje.

Una nueva brecha educativa

El informe también advierte sobre otro riesgo: el acceso desigual a una formación adecuada sobre inteligencia artificial.

Las oportunidades para aprender a utilizar estas herramientas de manera efectiva son más frecuentes entre estudiantes con mayores ventajas socioeconómicas. Esto podría generar una nueva brecha entre quienes aprenden a utilizar la IA como una herramienta de apoyo y quienes simplemente la emplean para resolver sus tareas.

La situación adquiere mayor relevancia en un momento en que las herramientas de inteligencia artificial están transformando la manera en que los jóvenes buscan información, escriben y estudian.

Pensamiento crítico frente a la IA

Los resultados de PISA también relacionan el avance de la inteligencia artificial con la necesidad de fortalecer las competencias tradicionales, especialmente la lectura y el pensamiento crítico.

La capacidad de evaluar información, relacionar contenidos provenientes de distintas fuentes y analizar críticamente lo que se lee resulta cada vez más importante en un entorno donde los estudiantes pueden obtener respuestas prácticamente instantáneas mediante herramientas digitales.

El desafío para las escuelas no parece ser simplemente decidir si permitir o prohibir la inteligencia artificial, sino enseñar a los estudiantes a utilizarla sin dejar de pensar, analizar y aprender por sí mismos.

En ese sentido, la advertencia de PISA es clara: la IA puede convertirse en una poderosa herramienta educativa, pero cuando sustituye el proceso de aprendizaje en lugar de complementarlo, puede terminar jugando en contra de los propios estudiantes.