Expertos señalan que la ausencia de políticas de largo plazo y de redes de transmisión limita el aprovechamiento del potencial energético de la región y pone en riesgo la seguridad energética nacional
Durante un panel desarrollado en el programa “Voto Responsable” de Radio Onda Azul, especialistas en el sector eléctrico coincidieron en que el Perú y la región Puno enfrentan un déficit de planificación e infraestructura energética, pese a contar con recursos suficientes para garantizar el abastecimiento en el mediano y largo plazo.
El ingeniero mecánico electricista Edson Raúl Umpiri Zapana, especialista en electricidad e hidrocarburos, señaló que la limitada proyección de las reservas de gas de Camisea. De acuerdo con el Libro de Reservas 2024, estas alcanzan los 7.1 TCF, lo que, con un consumo anual de 0.5 TCF, implicaría una disponibilidad de entre 12 y 14 años.
“Un proyecto de la magnitud de Camisea demanda un mínimo de cinco años para su desarrollo. Nos encontramos en el momento oportuno para iniciar la exploración de nuevos lotes, de lo contrario el país enfrentará un escenario de desabastecimiento”, sostuvo. Asimismo, cuestionó el uso político de la agenda energética en periodos electorales, al considerar que las propuestas sobre petroquímica y gasoductos no se traducen en políticas públicas ejecutables una vez iniciada la gestión gubernamental.
Por su parte, el ingeniero mecánico electricista Richard Renzo Amachi Quispe, especialista en sistemas eléctricos, subestaciones y centros de control, diferenció los conceptos de soberanía y seguridad energética. La primera, dijo, alude a la capacidad del Estado para abastecerse con recursos propios; la segunda, a la confiabilidad del sistema eléctrico frente a eventos climáticos, geopolíticos o fallas de infraestructura.
En cuanto a Puno, identificó como principal limitación la insuficiencia de líneas de transmisión. La región se encuentra interconectada a través de los corredores Zangaro-Viri-Tintaya y Moquegua; no obstante, carece de infraestructura que permita evacuar la energía generada en San Gabán e Inambari.
“Actualmente, son las empresas mineras las que desarrollan líneas de transmisión privadas. Corresponde al Estado invertir en redes de transmisión que permitan incorporar la energía de Puno al sistema nacional”, manifestó. En ese sentido, propuso la implementación de un sistema secundario de transporte de gas y electricidad que garantice el suministro.
Desde un enlace virtual, el especialista José Bengoa sostuvo que el Perú carece de una planificación energética integral y de largo plazo plenamente ejecutable. Si bien existen instrumentos como la Política Energética Nacional y el Plan Energético Nacional, las metas establecidas han registrado avances parciales.
El especialista citó como ejemplo la falla de 14 días registrada en el ducto de Camisea, en el kilómetro 43, la cual generó una pérdida equivalente a un punto del Producto Bruto Interno, aproximadamente 3,000 millones de dólares. Asimismo, criticó la ausencia de propuestas concretas en la actual contienda electoral respecto a proyectos estratégicos como la petroquímica o el gasoducto sur peruano.
“Los candidatos señalan que impulsarán dichos proyectos, pero omiten detallar los mecanismos para su ejecución, particularmente en lo referido a la exploración y explotación de nuevos yacimientos. No se observa una articulación entre el Estado, la inversión privada, la academia y la ciudadanía”, afirmó.
Los tres especialistas coincidieron en que Puno posee un significativo potencial hidroeléctrico, solar y eólico. No obstante, el desarrollo de dicho potencial se encuentra condicionado por la ausencia de líneas de transmisión y por la falta de una política energética nacional de largo plazo. Advirtieron, además, que ninguno de los candidatos presidenciales ha presentado propuestas técnicas viables para el sector.