El líder político cuestionó la estrategia del Gobierno frente al avance de la criminalidad y pidió una reorganización integral de la Policía Nacional
La renuncia del comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, evidencia el fracaso de la política de seguridad frente al avance de la criminalidad, sostuvo el líder político del Partido del Buen Gobierno, Jorge Nieto Montesinos. Arriola anunció que dejará el cargo y solicitará su pase al retiro, en medio de los cuestionamientos por los resultados de la lucha contra la delincuencia.
Para Nieto, la salida de Arriola constituye un reconocimiento político de que la estrategia aplicada por el Gobierno no está funcionando. Señaló que los homicidios y las extorsiones continúan en aumento y que la crisis de seguridad no puede atribuirse únicamente al jefe de la Policía, debido a que se trata de un problema que se arrastra desde hace varios años. En ese sentido, consideró que el cambio de comandante general será insuficiente si no se produce una reorganización integral de la institución.
El dirigente político cuestionó, además, que el Gobierno haya asumido la gestión sin contar, según su apreciación, con una estrategia clara para enfrentar la inseguridad. Recordó que durante la campaña se aseguró que existía preparación y un equipo especializado para actuar desde el primer día, pero ahora, a poco más de un mes de la nueva administración, la salida de Arriola revela que “no había tal preparación” ni una estrategia definida.
Nieto sostuvo que el reemplazo de Arriola debe estar acompañado de cambios en la estructura y funcionamiento de la Policía Nacional, incluyendo los mecanismos de reclutamiento y las medidas contra la corrupción y la infiltración de organizaciones criminales. Advirtió que, mientras no exista voluntad política y liderazgo para enfrentar estos problemas, el cambio de una autoridad policial será solamente un relevo de nombres y los resultados podrían mantenerse sin variación.