La Central Distrital de Rondas Campesinas asegura que no existen documentos oficiales que acrediten actos irregulares y pide evitar acusaciones sin sustento
Frente a la denuncia difundida el pasado 23 de junio, en la que se señalaba que algunos integrantes de las rondas campesinas del distrito de Ñuñoa, de la provincia de Melgar, habrían sido intervenidos por la Policía Nacional en circunstancias relacionadas con el consumo de licor, Nataly Ramos, representante de la Central Distrital de Rondas Campesinas de Ñuñoa, expresó su preocupación por lo que considera una afectación injusta a la imagen de los directivos.
Ramos desmintió que los dirigentes hayan estado en una cantina o que estén involucrados en actos delictivos. Señaló que dichas afirmaciones son falsas y que no existe ningún documento oficial, denuncia o acta de intervención que acredite una conducta irregular por parte de los miembros de las rondas campesinas.
Asimismo, aclaró que no se trató de un operativo del Comité Distrital de Seguridad Ciudadana (Codisec), como se habría informado inicialmente, sino de un operativo rutinario. En ese sentido, rechazó que se pretenda vincular a los directivos ronderos con hechos que, según indicó, no han sido debidamente comprobados.
La dirigente reafirmó que el compromiso de los directivos de las rondas campesinas es garantizar la seguridad en el distrito, en coordinación con las autoridades. Finalmente, lamentó que este tipo de denuncias no solo denigren la imagen de los dirigentes, sino también la de toda la institución rondera, generando preocupación entre sus integrantes.