Segundo día de la misa de novena en honor a la Santísima Virgen de la Candelaria con el tema: “Virgen María, madre y maestra espiritual”


Segundo día de misa de novena
Segundo día de misa de novena

El párroco pidió a Dios a que nos bendiga, nos ayude y también pidió a la Virgen María hacer un cambio en nuestras vidas, para mejorar cada día nuestra pobre humanidad para transformar nuestra vida. 

Con una masiva participación de los fieles y devotos se llevó acabo el segundo día de la misa de novena en honor a la Santísima Virgen de la Candelaria con el tema: “Virgen María, madre y maestra espiritual”, el párroco del templo San Juan Bautista de Puno, Carlos Alberto Londoño Henao, pidió a Dios todopoderoso a que nos bendiga, nos ayude, también pidió a la Virgen María hacer un cambio en nuestras vidas, para mejorar cada día nuestra pobre humanidad para transformar nuestra vida y cambiar de nuestras equivocaciones.

Explicó que, hoy cuando celebramos la fiesta de la conversión de San Pablo, a quién su manera de pensar lo estaba llevando a actuar de una manera equivocada, también en nuestra vida a veces nos hemos encerrado en nosotros mismos, hoy también nos hemos en cultivar nuestras vanidades y el orgullo que no nos dejan ver lo esencial de la vida, que es: sentirnos tan humanos, frágiles y necesitados por la bendición de Dios.

Resaltó que, según algunos filósofos nacemos buenos, pero el mundo y la sociedad nos corrompen, donde podríamos caer porque fácilmente nos dejamos envolver por aquello que nos convierte en personas superficiales, menos de una verdadera humanidad, donde la acción de Dios nos hace ver que la vida del hombre es diferente.

Hizo mención, Damasco es un lugar de vida, fértil, se producen buenos pinos y todo es vivo, y no puede entrar a este lugar una persona orgullosa, prepotente y vanidosa, que es capaz de ver a los demás por debajo de él, porque su ego está tan subido, pero cuando esto se derrumba y se cae la persona termina siendo víctima.

Enfatizó que, los más importante de una persona, que lo hace mantener firme y de una manera humana es su humildad y la sencillez, lo que nos enseña la Santísima Virgen María, quién dice aquí está la esclava, la humilde sierva del Señor, nos enseña los valores que debemos practicar todos los seres humanos.

Reflexionó que, a veces nos tiene que pasar cosas tan fuertes que nos hacen reaccionar y tumbarnos de lo tan alto que a veces creemos estar y el ego es algo que nos sube como palmas y nos deja caer sin misericordia. La Virgen María nos enseña lo que es una verdadera humanidad.