Selva Verde Santo Domingo: Puno busca proteger más de 107 mil hectáreas de bosques


Selva Verde Santo Domingo
Selva Verde Santo Domingo

La propuesta de Área de Conservación Regional avanza a una nueva etapa, mientras persisten desafíos relacionados con la participación de las comunidades y la conservación de la biodiversidad

Se trata del proyecto de Área de Conservación Regional Selva Verde Santo Domingo, una propuesta que comprende más de 107 mil hectáreas en las provincias de Sandia y Carabaya.

El objetivo es conservar estos ecosistemas y, al mismo tiempo, permitir el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, priorizando la participación de las poblaciones locales.

Una propuesta que avanza dentro del proceso de reconocimiento de nuevas áreas de conservación en el país. Así lo explica Cintya Ayros Calizaya, coordinadora del Área de Conservación Regional Selva Verde Santo Domingo.

La propuesta no surgió recientemente. Entre los años 2013 y 2015, la Gerencia de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente del Gobierno Regional de Puno realizó un proceso de identificación de sitios prioritarios para la conservación de la diversidad biológica.

Como resultado, fueron identificados 18 sitios prioritarios.En el año 2015, estos espacios fueron aprobados mediante la Ordenanza Regional número 017-2015-GRP, estableciendo una hoja de ruta para impulsar acciones de conservación en el departamento. Así lo señala Juan Isaac Angles Chipana, gerente regional de Autoridad Ambiental del Gobierno Regional de Puno.

Selva Verde Santo Domingo se extiende por los distritos de Alto Inambari, Limbani, Coasa y Ayapata, entre las provincias de Sandia y Carabaya.

La propuesta busca conservar bosques de montaña ubicados en la ecorregión de las Yungas Bolivianas, reconocida por su diversidad y por albergar especies endémicas. Además, el territorio mantiene conexión con el Parque Nacional Bahuaja Sonene, uno de los espacios naturales de mayor importancia para la conservación de la biodiversidad en esta parte del país.

En esta zona también se encuentran las cabeceras de la cuenca del río Inambari, un sistema hídrico fundamental para las poblaciones y los ecosistemas de la región. Sin embargo, el territorio enfrenta amenazas ambientales. Entre ellas, especialistas y autoridades mencionan actividades como la minería ilegal, los cultivos de coca y la deforestación. Así lo señala el biólogo e investigador Gilmar Goyzueta Camacho.

La importancia de conservar este territorio no se limita a la protección de bosques y especies. Los ecosistemas de Selva Verde Santo Domingo cumplen funciones esenciales para las poblaciones asentadas en la cuenca del Inambari.

Entre los servicios ecosistémicos identificados se encuentran la regulación hídrica, el secuestro de carbono, la regulación de la escorrentía superficial y la provisión de alimentos para la fauna silvestre y las poblaciones humanas.

Los registros mencionados en el proyecto dan cuenta de 20 especies de peces, 193 especies de aves y 121 especies de mamíferos en la cuenca del Inambari. Una riqueza natural que, además de su importancia ecológica, tiene un valor económico y social para las poblaciones locales. En este proceso, un momento importante llegó con el pronunciamiento del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP).

El organismo aprobó el pase a la tercera etapa del expediente técnico del Área de Conservación Regional Selva Verde Santo Domingo. El avance abre una nueva fase en el proceso para establecer un espacio natural protegido de más de 107 mil hectáreas en Puno. De concretarse su establecimiento, el área abarcaría bosques situados entre Sandia y Carabaya, en una zona de transición entre los Andes y la Amazonía y cercana al Parque Nacional Bahuaja Sonene.

Pero el proceso también plantea un desafío: la participación de las comunidades locales. Para que una iniciativa de conservación sea sostenible, el conocimiento y la participación de quienes habitan estos territorios resultan fundamentales.

Desde el distrito de Ayapata existen cuestionamientos sobre el nivel de información que habría recibido parte de la población. Godofredo Gonzales Quispe, especialista en demarcación territorial, sostiene que la propuesta requiere una mayor socialización.

Según señala, algunas comunidades todavía desconocen los beneficios y alcances que tendría el Área de Conservación Regional. También refiere que parte de la población de las zonas focalizadas desarrolla actividades vinculadas a la minería ilegal y plantea que la propuesta debe explicar de manera clara y objetiva sus beneficios para las comunidades.

La creación de un área de conservación no representa únicamente la delimitación de un espacio en un mapa. Implica establecer mecanismos para proteger los ecosistemas, conservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, generar condiciones para que las poblaciones locales puedan participar y beneficiarse de un manejo sostenible del territorio.

En Selva Verde Santo Domingo, el desafío será encontrar ese equilibrio entre conservación, participación y desarrollo local. En un escenario marcado por la pérdida de bosques, la contaminación de los recursos naturales y la presión sobre los ecosistemas, la conservación de la biodiversidad se convierte en una tarea que involucra tanto a las autoridades como a las comunidades.

Selva Verde Santo Domingo representa una propuesta que busca proteger más de 107 mil hectáreas de bosques de montaña en las provincias de Sandia y Carabaya. Su futuro dependerá de la continuidad del proceso técnico y administrativo, pero también de la capacidad para generar información, diálogo y participación de las poblaciones que viven en este territorio.

Porque conservar un bosque no significa solamente proteger árboles y animales. Significa también proteger el agua, los ecosistemas, los conocimientos locales y las posibilidades de desarrollo de las futuras generaciones.

SELVA VERDE SANTO DOMINGO

Un territorio que busca convertirse en un nuevo espacio de conservación para Puno.

Por: Regina Arce Mayta