Más del 90 % de negocios paralizaron actividades en la frontera, mientras comerciantes reportan pérdidas de hasta el 85 % por la falta de clientes
Tras el inicio de la crisis política y social en Bolivia, la economía fronteriza de Desaguadero, en la región Puno, viene siendo fuertemente golpeada. Comerciantes y transportistas reportaron que más del 90 % de los negocios cerraron sus puertas y que las ventas han caído hasta en un 85 %, debido a la paralización de la frontera entre Perú y Bolivia.
Según los comerciantes, las calles, que normalmente lucen abarrotadas de compradores y vendedores, hoy permanecen vacías y con escaso tránsito de personas. Al respecto, decenas de vendedores manifestaron su preocupación por la falta de clientes y el estancamiento de la mercadería.
Asimismo, muchos comerciantes aseguraron que apenas logran obtener ingresos para cubrir los gastos básicos de alimentación. “Todo el capital nos estamos comiendo”, expresó una comerciante dedicada a la venta de calzado, quien indicó que la situación se mantiene desde hace casi tres semanas.
En ese contexto, se informó que el impacto también alcanza a cambistas, cargadores y transportistas que dependen diariamente del flujo comercial entre ambos países. Además, indicaron que en el puente fronterizo varios trabajadores permanecen durante horas esperando pasajeros o clientes.