La operadora aseguró que sus unidades utilizan sistemas de seguridad similares a los de otras compañías. El tren accidentado quedó detenido tras una falla en el sistema LZB antes de la colisión con un AVE de Renfe.
La empresa ferroviaria Iryo defendió la fiabilidad de sus trenes tras el accidente ocurrido en Urda, provincia de Toledo, España. La compañía aseguró que sus unidades utilizan tecnología de seguridad similar a la de otros operadores que circulan por la red ferroviaria española. Mediante un comunicado, Iryo explicó que sus trenes cuentan con el sistema ERTMS y pueden conectarse a los sistemas LZB y ASFA. Estas herramientas permiten controlar la circulación y mantener condiciones de seguridad durante los desplazamientos.
El pronunciamiento se produce después de que uno de sus trenes quedara detenido en la línea Madrid-Sevilla por problemas con el sistema LZB. El fallo ocurrió el miércoles 28 de octubre, aproximadamente 23 minutos antes del choque con un tren AVE de Renfe. Según la información publicada por El País, la conductora del Iryo comunicó al centro de control de Adif que no podía reiniciar el sistema. La maquinista reportó el problema en dos ocasiones, mientras el tren permanecía detenido cerca de la estación de Urda.
Las grabaciones de las comunicaciones revelaron que el centro de control indicó a ambos trenes que reanudaran la marcha con velocidad normal bajo el sistema de respaldo BSL. Cinco minutos después, a las 8:53 de la mañana, el AVE chocó por detrás contra el Iryo. La empresa también informó que aumentó en 10 % la inversión destinada al mantenimiento de toda su flota desde el inicio de sus operaciones. Además, fuentes cercanas a la compañía señalaron que reiniciar el sistema de seguridad puede tomar entre tres y cuatro minutos.
El caso también generó cuestionamientos sobre la compatibilidad de los sistemas de seguridad ferroviaria. El consejero delegado de Iryo, Fabrizio Favara, ya había advertido en octubre sobre el tiempo que requería reiniciar el sistema LZB. Por su parte, el ministro español de Transportes, Óscar Puente, señaló que la caída del sistema de seguridad y las decisiones del centro de control forman parte de las investigaciones. Las autoridades buscan establecer por qué ambos trenes recibieron autorización para avanzar cuando el sistema LZB presentaba problemas. La investigación continúa para determinar las responsabilidades y esclarecer las causas del accidente ferroviario.