El pontífice realizará actos en memoria de migrantes fallecidos en el Mediterráneo y reafirmará su crítica a las políticas migratorias, en una visita que coincide con el aniversario de la independencia de Estados Unidos
El Papa León XIV visitará el próximo 4 de julio la isla italiana de Lampedusa, uno de los principales puntos de llegada de migrantes a Europa, donde desarrollará una agenda centrada en la defensa de los derechos de los migrantes y el llamado a su protección.
Durante su estancia, el pontífice colocará una corona floral en las tumbas de personas fallecidas en el mar, se reunirá con migrantes y celebrará una misa al aire libre, en un gesto que busca visibilizar la crisis migratoria en el Mediterráneo.
La visita coincide con la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, lo que ha sido interpretado por líderes de la Iglesia católica como un mensaje indirecto hacia la política migratoria del gobierno estadounidense, en un contexto de tensiones entre el Vaticano y la administración del presidente Donald Trump.
El papa León XIV, primer pontífice estadounidense, ha sido crítico de las políticas migratorias de EE.UU., a las que ha calificado como “inhumanas”, y ha reiterado en diversas ocasiones la defensa de la dignidad de los migrantes, postura que ha generado cuestionamientos desde sectores políticos, incluido el vicepresidente J.D. Vance.
La visita a Lampedusa sigue la línea de su predecesor, el papa Francisco, quien también eligió este lugar para llamar la atención sobre la tragedia de los migrantes que arriesgan sus vidas cruzando el Mediterráneo en embarcaciones precarias.
Desde la Iglesia católica en Estados Unidos, el cardenal Blase Cupich y el arzobispo Ronald Hicks destacaron que la visita tiene un fuerte contenido simbólico y personal, recordando el origen migrante del pontífice y su experiencia pastoral en América Latina, donde apoyó a migrantes venezolanos.
Ambos líderes eclesiásticos subrayaron además la importancia de un enfoque humanitario y legal en la política migratoria, así como la necesidad de un diálogo constante entre la Iglesia y los gobiernos para abordar estos temas desde una perspectiva de dignidad humana y justicia social.
Fuente: CNN