Puno registra 162 estudiantes con discapacidad incluidos en colegios, pero persisten barreras laborales


La coordinadora del SAANEE pidió al CEPRO Puno abrir sus puertas a estudiantes con discapacidad leve y moderada para fortalecer sus habilidades y promover su independencia.

La coordinadora del Servicio de Apoyo y Asesoramiento para la Atención a las Necesidades Educativas Especiales (SAANEE) del CEBE Niño Jesús de Praga de Puno, Marta Pacori, advirtió que persisten barreras para la inclusión educativa y laboral de las personas con discapacidad. Señaló que algunos Centros de Educación Técnico-Productiva (CEPRO) no aceptan a estos estudiantes, pese a la necesidad de brindarles oportunidades para desarrollar habilidades y alcanzar una vida independiente. Por ello, pidió públicamente al CEPRO Puno que abra sus puertas a estudiantes con discapacidad leve y moderada.

Pacori informó que tiene registrados 162 estudiantes con discapacidad en 54 instituciones educativas de la zona norte de Puno, mientras que el CEBE Copacabana atiende la zona sur. Sin embargo, reconoció que no cuentan con estadísticas sobre cuántos estudiantes que culminaron su formación lograron insertarse laboralmente o alcanzar independencia económica. Explicó que, aunque existen avances normativos en educación inclusiva, todavía hay instituciones que mantienen barreras para recibir a esta población.

La especialista recordó que hace aproximadamente 20 años algunos docentes rechazaban a estudiantes con discapacidad porque consideraban que no estaban preparados para atenderlos. Actualmente, el Decreto Supremo N.° 007-2021-MINEDU promueve una educación inclusiva y el Diseño Universal para el Aprendizaje, mientras que los equipos SAANEE brindan asesoramiento a los docentes. No obstante, advirtió que también se necesitan alternativas para estudiantes con discapacidad severa y multidiscapacidad, especialmente para prepararlos para la vida adulta.

Como ejemplos de inclusión laboral, mencionó a un exalumno de la institución educativa Independencia que actualmente trabaja como transportista, a una estudiante que apoya en el negocio de su padre y a un joven con discapacidad auditiva que estudió en la institución educativa Mañazo y se convirtió en ingeniero civil. También destacó a personas con discapacidad que trabajan como lustrabotas y a exalumnas del CEBE Copacabana que venden tamales. En el marco del Día de la Educación Inclusiva y de la Persona con Discapacidad, conmemorado el 16 de octubre, anunció una marcha de sensibilización para promover el respeto y reducir las barreras que todavía limitan sus oportunidades.