Productores demandan proyectos de agua, embalses y pisos forrajeros para enfrentar la escasez del recurso en las zonas altoandinas
Luis Miguel Cano Valenzuela, productor alpaquero de la provincia de Carabaya, advirtió que la falta de agua se ha convertido en una de las principales amenazas para la actividad ganadera en las zonas altoandinas. Señaló que criar alpacas y otros camélidos por encima de los 4 mil metros de altitud requiere contar con agua de manera permanente, pero las condiciones de sequía y estrés hídrico están reduciendo la disponibilidad del recurso y afectando la productividad de los hatos ganaderos.
El productor explicó que, ante esta situación, los ganaderos han tenido que priorizar la supervivencia de sus animales antes que procesos como el mejoramiento genético. “Si no hay agua, prácticamente no vamos a tener buena producción”, sostuvo, al remarcar que la falta del recurso limita también la disponibilidad de alimento y las posibilidades de mejorar la calidad de los animales.
Frente a esta realidad, Cano Valenzuela demandó que el Gobierno Regional y el Gobierno Nacional impulsen proyectos de cosecha y almacenamiento de agua, construcción de embalses e instalación de pisos forrajeros, como medidas que permitan enfrentar los periodos de escasez. Indicó que algunos productores ya vienen implementando geotanques y sistemas de riego por aspersión con sus propios recursos, pero consideró que estas acciones resultan insuficientes frente a la magnitud del problema.
La preocupación se extiende a la rentabilidad de la actividad. El productor también planteó la necesidad de instalar plantas procesadoras de fibra en Carabaya para generar valor agregado y mejorar los ingresos de las familias dedicadas a la crianza de alpacas. Sin embargo, remarcó que ninguna mejora productiva será sostenible si primero no se garantiza el recurso hídrico para los animales y la producción de forraje.