El especialista advirtió que algunas propuestas electorales responden a discursos populistas sin sustento técnico ni legal
En medio del proceso electoral y a puertas de una segunda vuelta, diversas propuestas lanzadas por candidatos a la presidencia y vicepresidencia han generado debate sobre su viabilidad real. Desde cambios en contratos ley hasta modificaciones constitucionales o decisiones como indultos, el análisis jurídico advierte que muchas de estas iniciativas no serían fácilmente aplicables en el contexto actual del país.
El docente de la Escuela de Ciencias Políticas y Jurídicas de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, Moisés Mariscal, señaló que, si bien en campaña política “se puede ofrecer casi todo”, la ejecución de dichas propuestas está condicionada por límites constitucionales y legales que no pueden ser ignorados.
En esa línea, explicó que figuras como los contratos ley están protegidas por la Constitución y el ordenamiento civil, ya que garantizan estabilidad jurídica y económica. Su modificación no solo es compleja, sino que podría generar incertidumbre en el sistema. De igual forma, cambios en instituciones clave, como el Banco Central de Reserva, deben evaluarse considerando su impacto en la estabilidad económica del país.
Sobre el planteamiento de cambiar la Constitución, el especialista, mencionó que esta propuesta no resulta viable en el corto plazo debido a la falta de consenso político y a los requisitos legales exigidos, como la aprobación por mayorías calificadas en el Congreso, “no existe el respaldo necesario para una reforma de esa magnitud”, indicó.
Además, subrayó que el país atraviesa un escenario de fragmentación política y social, lo que dificulta aún más cualquier intento de transformación estructural. La relación entre Ejecutivo y Legislativo, marcada por tensiones, anticipa un posible bloqueo de iniciativas, independientemente de quién resulte ganador en la contienda electoral.
Mariscal también advirtió que el uso reiterado de propuestas como el cambio total de la Constitución, sin precisar contenidos ni objetivos claros, responde a un discurso populista que busca captar respaldo ciudadano, pero que carece de sustento técnico y jurídico.
En ese contexto, remarcó que el principal problema no radica necesariamente en la norma constitucional vigente, sino en su incumplimiento y en la falta de educación cívica y jurídica en la población. “Más que cambiar la Constitución, lo que se necesita es conocerla y respetarla”, enfatizó.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a la ciudadanía a analizar críticamente las propuestas electorales, recordando que no todo lo que se plantea en campaña es viable dentro del marco constitucional ni en el actual panorama político del país.